3 de diciembre: Día Internacional de las Personas con Discapacidad, a partir de la proclamación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 1992.




En este día, la invitación es a dejar de lado la indiferencia y mirar con mayor atención las barreras — grandes y pequeñas— que aún persisten en la vida cotidiana. Construir una sociedad más justa exige asumir un compromiso activo: reconocer los obstáculos que otros enfrentan, cuestionar aquello que damos por naturalizado y animarnos a transformar nuestro entorno.
Una comunidad verdaderamente inclusiva no nace de los discursos, sino de gestos concretos, de la empatía diaria y del compromiso colectivo por garantizar que todas las personas puedan participar plenamente de la vida social.