Comparto en esta oportunidad un trabajo realizado juntos a los colegas Iván G. Di Chiazza y José I. Pastore en relación a un tema tan trascendente como los desafíos de la transformación de la justicia en la era digital.
La Declaración de Santo Domingo —aprobada en la XXII Cumbre Judicial Iberoamericana (2025)— como un llamado urgente a repensar el servicio de justicia en Iberoamérica.
Pone a la persona en el centro, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Propone un modelo de justicia moderna, empática y digitalmente inclusiva, que aproveche la tecnología pero sin renunciar a la humanidad.
La Declaración impulsa:
- Procesos judiciales más simples, accesibles y comprensibles
- Lenguaje claro e inclusivo como derecho
- Digitalización con sentido ético y humano
- Oficinas judiciales abiertas, descentralizadas y proactivas
- Uso de IA con control humano, transparencia y sin sesgos
- Participación ciudadana y compromiso ambiental
Postula construir un sistema cercano, confiable y con impacto real en la vida de las personas, dejando atrás una justicia lejana y burocrática.
Podes conocer más en el trabajo: "La Declaración de Santo Domingo: Hacia una justicia humana y eficaz en la era digital".