Hoy estuvimos con el equipo, compartiendo la alegría de una charla, de un juego y de pequeñas grandes complicidades con las Niñas y Niños del Hogar "Una Posta en el Camino" que llenan el alma.
Cuando revisamos los datos, advertimos que de las denuncias de violencia familiar y trata recibidas en la OVD en el primer trimestre del 2023, el 38% de ellas tienen como víctimas a Niñas y Niños.
Es hora que los adultos pensemos en cada Niña y Niño como un ser único e irrepetible cuyas carencias no son meros números o estadísticas.
Son la necesidades de María, de Romina, de Lautaro, de Luz o de Rodrigo.
Sólo estaremos en condiciones de aportar soluciones concretas, si comprendemos que cada cifra es en realidad una Niña o un Niño concreto en situación de vulnerabilidad extrema; una sonrisa que se apaga; un corazón que se destruye; un proyecto de vida que se desvanece. Y una interpelación directa a nuestra responsabilidad como adultos.
Desde el Poder Judicial, concretamente cada uno de quienes lo integramos, tenemos la responsabilidad de hacer del derecho a la escucha y al acceso a justicia, dos herramientas básicas para aportar soluciones rápidas allí donde se presenta una Niña o Niño con sus derechos humanos más básicos vulnerados.

Felicitamos el inmenso trabajo y entrega generosa del equipo del Hogar, que sin duda deja una huella amorosa en cada Niña y Niño. Gracias Sofía Paz por tu compromiso infinito.
