El pasado 20 de mayo visitamos el Juzgado Federal de Eldorado en Misiones, con competencia en la Triple Frontera.
Allí, un plantel de menos de 20 profesionales, trabaja en la investigación y juzgamiento de delitos de extrema gravedad, como el contrabando de armas y estupefacientes o la trata de personas.
Debemos dotar a los juzgados para que puedan realizar su tarea de modo adecuado. El profesionalismo, empeño e ingenio de sus integrantes es notable. Sin embargo, también es la asimetría de recursos con el crimen organizado.